El fiscal solicita tres años y diez meses de prisión para tres comunistas, miembros del PCPE y los CJC. El origen es una denuncia policial, orquestada a partir de la manifestación celebrada en Barcelona el día 14 de noviembre de 2007, que se convocó como protesta por el asesinato de un joven antifascista en Madrid el anterior día 11. Esta acusación es un puro montaje policial (realizado sin pruebas ni la menor consistencia), para tratar de desmovilizar a la organización comunista en este país y también a otras organizaciones que actúan dentro del movimiento antifascista.
¡LIBERTAD SIN CARGOS, YA!
¡LUCHA SIN TREGUA CONTRA EL FASCISMO DEL SISTEMA MONÁRQUICO-BURGUÉS!